Esta receta es la esencia misma de cocinar al aire libre. La CAROLINA COUNTRY está diseñada para aguantar la intensidad del fuego directo, permitiendo que los sabores del campo se concentren mientras disfrutamos del entorno. El hierro fundido es el único material capaz de transformar un fogón en una cocina de alta precisión.
PREPARACIÓN
- Tiempo de preparación: 30 minutos
- Tiempo de cocción: 90 minutos
- Piezas utilizadas: CAROLINA COUNTRY - CAZUELA LOLA
INGREDIENTES
- Carne de ternera (roast beef o tortuguita) 1.5 kg.
- Cebollas grandes 3.
- Morrón rojo 1 y morrón verde 1.
- Zanahorias 2.
- Papas medianas 3.
- Calaba o zapallo anco 500 grs.
- Choclos 2.
- Tomate triturado 500 grs.
- Caldo de carne c/n.
- Ajo 3 dientes.
- Sal, pimienta, pimentón dulce, comino y laurel.
PASO A PASO
Primero, preparamos un buen fuego y esperamos a tener brasas firmes. Colocamos nuestra pieza CAROLINA COUNTRY sobre la parrilla o directamente sobre las brasas. Agregamos un fondo de aceite y, una vez que está bien caliente, sellamos la carne cortada en cubos hasta que esté dorada.
Incorporamos la cebolla, los morrones y la zanahoria picados. Gracias al Hierro fundido porcelanizado LAFONT, el calor del fogón se distribuye de manera uniforme, permitiendo que los vegetales se sofrían sin quemarse. Agregamos el ajo picado y condimentamos con sal, pimienta, el pimentón y el comino.
Sumamos el tomate triturado y cubrimos con el caldo caliente. Agregamos las hojas de laurel y los choclos cortados en ruedas. Tapamos la pieza para que la inercia térmica haga su magia; el guiso se cocinará en su propio vapor, concentrando los aromas del monte.
Cuando la carne esté empezando a tiernizar, agregamos las papas y el zapallo en cubos. Cocinamos unos 20-25 minutos más hasta que los vegetales estén a punto.
Servimos directamente en las CAZUELAS LOLA. El hierro mantendrá el guiso humeante a pesar de estar al aire libre, permitiendo que cada comensal disfrute de la temperatura ideal de principio a fin.
Un consejo:
Cocinar en un fogón con la CAROLINA COUNTRY da una libertad única. No solo por la resistencia del material, sino también porque se puede apoyar la pieza y olvidarse de los puntos fríos que suelen tener las ollas comunes sobre el fuego. La limpieza después es igual de simple: un poco de agua, jabón suave, y la porcelana vuelve a brillar para la próxima aventura.
